El Cierre que precede al Inicio

Seris Aurea • Integridad del Ser

Postura activa

Muchas veces el duelo se siente tan difícil de habitar que es necesario algo movilizador, atravesar la experiencia de manera activa, no sólo desde el lugar donde todo se retuerce y llora.

Este duelo no es como otros, estoy en un momento tan importante de mi vida, descubriéndome más a fondo, con la certeza de todo lo que sí es posible, hallando en mis espacios recién descubiertos, nuevas formas de relacionarme con la vida, con la muerte, con los seres en los diferentes planos. En esta etapa de mi vida, un duelo es una situación más que me lleva a experimentar lo que es posible, lo que mi cuerpo energético puede habilitar entre planos.

Dana 

Me estiré hasta ella, sin saber si iba a llegar a sentirla.

Como una niña que llega a un lugar y lo conoce por primera vez, jugué y me dejé llevar, a la vez tenía el sostén de mi adulta y también esa parte vulnerable que llora la pérdida, un lugarcito en el alma que no ha sanado muchas heridas de aquí, de allí, de mí y de otras.

Me estiré hasta ella. Le pedí que se acercara. Y me dormí.

Las caricias en su cabecita, el calor que me deja al recostarse sobre mis piernas, el movimiento, la cadencia de su ronroneo, eso viví con ella. Le hice compañía y me dijo cosas. Creo que no fue toda la noche; bien no lo sé, porque allí no había tiempo. Cuando desperté, por un momento quería seguir soñando. Seguir con ella. Me llenó el corazón que Dana me esperaría ahí en otros momentos.

La segunda vez fui de día. Fue en el cenit, mientras el sol se escondía cada tanto detrás de las nubes, sentada sobre el pasto. Cuando empecé a estirarme para llegar a ella, sentí que debía cerrar los ojos para sentirla mejor y, de pronto, la vi. Esta vez fue diferente, no estaba en un sueño sino despierta, viéndola a través de mis brazos energéticos. Para que suceda este encuentro hubo una preparación, con la ayuda de mis brazos tuve que acomodar el espacio para ella.

La invitaba a entrar a la casa, le ponía comida, le hablaba y ella me decía cosas. Dana me mostraba su alegría, estaba jovial y llena de vitalidad como en otros tiempos. 

Pude verla dos veces ahí, ella me abría grandes los ojos como cuando dice algo importante. Esta vez me transmitió el significado del verdadero amor, el que es eterno. Y entiende lo que elijo, hoy me acompaña desde ahí, sabiendo que hay decisiones que marcan el rumbo. Ella también elige, me dice, ahora espera con alegría mis visitas.

Los programas

Una mañana después de soñar tanto, las horas se estiraban, mis ojos apenas abiertos, la cama, el único lugar posible. Mi cuerpo sintiendo algo que mi mente no decodificaba.

Y pensando en los laberintos que me llevan a sentir las mismas cosas que me limitan, veía esas heridas en el alma. Mientras tanto, me llegó un mensaje por whatsapp, era una amiga de mi madre que me decía: «Hace días que me viene recordando esta foto»…

Me puse un disco que escuchaba mucho antes, uno de Joni Mitchell, las sensaciones vinieron más fuertes, me di cuenta que ahí está, tan cerca, esa vulnerabilidad, el alma necesita sólo llorarla. Las imágenes que están dentro mío, lo que soñé durante la noche, soñé con ellos bajo el sol, acariciando sus cabecitas y viéndolos jugar. Entendí por qué el alma no puede crear cuando está hundida en esta espiral, entendí que ahí habitan elementos de mi familia que siguen expresando algo. ¿Puede haber aún más tristeza que siga purgándose desde el fondo de los tiempos? ¿Y en qué consistirá encontrar y destilar mi propia alma en este enredo?

Alma propia

El recorrido más largo no es el que nos traslada físicamente hacia otro lugar sino el que va hacia dentro. ¿No es ese el camino que más se evita, porque conduce a la Verdad, remueve las máscaras y deja expuesto lo Real?

Este mundo tiene a las personas acostumbradas a ir, como piezas de engranaje, recorriendo hacia fuera, participando en esquemas, dejándose llevar por lo externo. Cuánta valentía requiere sostenerse en el silencio que permite hacer el recorrido hacia dentro.

Lo que más me gusta de este silencio es el espacio que se abre en mi mente. Un viaje se abre, como el que realiza Hermes hacia el rescate de Perséfone en el mundo subterráneo y el rescate de Dionisos, una parte de la psiquis tiene esa tarea y la puede hacer si disponemos del vehículo.

Cierre

Siempre me interesó ver los objetos rotos y el arte de Kintsugi llevado a nuestros procesos psíquicos. Realizamos este arte con el Oro propio.

Es preciso cerrar las grietas del alma porque por allí se filtran los demonios que aparecen en la realidad por dentro y por fuera. En el arte de cerrar las grietas del alma necesitamos incluir los elementos negados o excluidos. Pues todo lo que queda excluido habitará en la sombra y crecerá hasta convertirse en dragón. Sellar las grietas es también reconocer los programas que nos limitan y cambiarlos.

Inicio

En Seris Aurea, inicié una nueva etapa de acompañamientos individuales: incorporé la técnica manual muscular (MMT), con la cual accedemos directamente a las programaciones que se almacenan en el sistema nervioso y cambiamos las creencias limitantes por otras habilitantes, reprogramando esa información.

Sellar las grietas es todo esto. Es el viaje que iniciamos hacia dentro, que incluye cambiar los programas que se ejecutan automáticamente, sacar esos que nos limitan a una versión antigua y cercenan la posibilidad de crear otra versión de nosotros mismos. Es, también, vivir el proceso de sentir todo eso que pide ser visto, de capas en el alma que tienen que ser expresadas.

Comenzá tu viaje agendando una llamada de orientación gratuita donde me contás tu problema y te propongo un camino para vos.

Te espero ♥︎

Julieta